Crónica de una huelga histórica en Montornès

Hacia finales de 1972, España empezaba a sufrir una importante crisis económica que se sumaba a los bajos salarios, horas extras innumerables para llegar a fin de mes y condiciones laborales pésimas. La industria del polígono Riera-Marsà de Montornès no fue una excepción y la situación se agravó aún más para los trabajadores y trabajadores de dos de las empresas más importantes: Periman y Starlux. A las puertas del 1 de mayo recordamos una protesta histórica.

Fuente: Arxiu Municipal de Montornès del Vallès (AMMV)

Desde hacía semanas la metalúrgica Periman y la alimentaria Starlux no pagaban las horas extras y debían a sus plantilla un plus de 500 pesetas acordado meses atrás. Como consecuencia, los trabajadores y trabajadoras acordaron diversos paros y reducir la producción. La sorpresa llegaría al día siguiente, 15 de noviembre de 1972: Starlux despide a cinco empleados y Periman a doce. La respuesta por parte de los compañeros fue rotunda: paro total de la producción y manifestación conjunta con apoyo del resto de fábricas de Ciudad Satélite –hoy Montornés Norte–, Montornès y Montmeló.

Debido a las grandes pérdidas económicas que estaba teniendo el paro de producción, la patronal de Periman accedió a negociar con los trabajadores de nuevo y se acordó la readmisión de los despedidos, el aumento de 500 pesetas semanales en el salario, más días de vacaciones y mejoras en la seguridad en el trabajo. Sus trabajadores volvían al trabajo el 19 de noviembre. Starlux, por su parte, se negaba a negociar.

Ante la negativa, los trabajadores y, en especial, las trabajadoras de la fábrica de alimentación, decidieron dar el paso definitivo: encerrarse en la fábrica hasta que no se resolvieran las readmisiones y todas las peticiones obreras. El encierro no fue fácil, con enfrentamientos entre los propios huelguistas y los intentos de la policía de interceptar suministros de comida y otros bienes. Sin embargo, la solidaridad obrera fue muy superior: las industrias del Bajo Llobregat, Barcelona, Montcada o Mollet aportaron dinero a través de la caja de solidaridad e hicieron paros en sus propias fábricas. Con esta ayuda el encierro se pudo prolongar durante casi un mes.

El final de la protesta llegaría en diciembre del 72, poco antes de Navidad para evitar mayores pérdidas durante la campaña. La dirección de Starlux se sentó a negociar y acordó la readmisión de los despedidos y un aumento salarial de entre 1500 y 3500 pesetas, además de mejorar la seguridad en el trabajo. La larga y dura lucha obrera había tenido sus frutos. Hoy, en vísperas del primero de mayo, vale la pena echar la vista atrás y seguir el ejemplo de costosas pero valiosas luchas obreras que fueron las que nos permiten hoy disfrutar de muchos derechos ganados, jamás regalados.

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